Te empeñas en
decirme que soy perfecta, cuando es lo único que quiero evitar. Una persona no
es perfecta solo porque a ti te guste todo de ella, aun que ya debes saberlo.
Te repito: no soy perfecta, ni quiero serlo. En la vida hay que equivocarse,
veinte veces si hace falta, para aprender, para saber que esa piedra que siempre nos hace tropezar
no se moverá, porque solo tienes que esquivarla… sé que diciéndome eso solo
intentas llamar mi atención, pero tal vez esa no sea la mejor manera. Siento no
corresponderte como es debido, siento darte menos de lo que tú me das… pero ya
me conoces, no vas a escuchar muchas
palabras bonitas de mi boca, porque lo más importante no es decir, si no
demostrar. Sabes que no soy demasiado cariñosa, y que muchas veces se me olvidará
recordarte todo lo que significas para mi, aun que después lo arreglaré con un
beso. No estaré muy pendiente de lo que
hagas y tampoco me moriré si paso un día sin verte. No pediré explicaciones
innecesarias. Te pediré que me dejes tiempo para estar con mis amigas, y que no
me presiones cuando estemos juntos. Alguna vez te contestaré mal, pero solo
tienes que dejarme espacio, y yo volveré a buscarte. Tal vez sea muy exigente o
extremadamente maniática, pero sé que tú tendrás paciencia. He de agradecerte cada cosa que haces por mí,
porque haces que todo sea mucho más fácil. Perdona mis errores, pero sobre
todo, perdóname si no te quiero tanto como tú me quieres a mí.
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