sábado, 20 de abril de 2013

No creo que un clavo saque a otro clavo



Nunca sabes lo que implica tener que olvidar a una persona, hasta que olvidar a esa persona es lo único que puedes hacer. Puede ser que tengamos que olvidar porque al largo de nuestra línea de la vida aparecen personas, que sin duda alguna, te marcan más o menos. Estas personas nos hacen ser quienes somos hoy, o lo que seremos en un futuro. Tal vez se hayan quedado años, meses, semanas, días…no importa el tiempo, nadie es quien para decidir el nivel de dolor que conllevará cuando se vayan salvo tú.
Algunas personas entran en tu vida sin avisar, sin pedir permiso, simplemente entran como un meteorito, arrasan con todos tus planes y hacen que la vida que conocías cambie. La mayoría cambia tu forma de ser, de pensar, de cómo ver la vida. Unas hacen que valoremos nuestro día a día, y preferentemente si son junto a ellas. Otras en cambio…bueno simplemente te preguntarás a ti misma porqué tuvieron que aparecer.
Nunca conoces a una persona por casualidad, dicen. La primera vez que hablas con una persona nueva no sabes lo que te va a acabar importando. Referente al amor, la primera impresión es muy importante. Pero es curioso cuando una persona es la que busca conocerte, la diferencia es que hay personas que entran por casualidades de la vida en cambio otras porque quieren conocerte y consiguen sobrepasar todos los obstáculos hasta conseguirlo. La similitud es que varios casos aparecen en tu vida por un motivo, por un destino. El orden de su llegada será el adecuado como para que tu vida vaya a mejor.
Esa llegada puede, a menudo, traer el verdadero significado del dichoso refrán del cuál hasta hace poco veía como una idiotez “un clavo saca a otro clavo”. Según dicen este refrán significa que una persona te hará olvidar a otra, puede ser, pero personalmente no creo que eso sea verdad. No creo que una persona te haga olvidar a otra, sino que tú mismo llegas a un momento en el que decides que para continuar viviendo debes y tienes que olvidar a alguien, a veces no implica olvidar sino entender que esa persona algún día hará feliz a una chica, vivirán juntos y tendrán unos preciosos hijos, pero por desgracia esa chica no serás tú. Es llegar a entender que a lo mejor no sea el momento en el que vuestras vidas tengan que estar juntas y saber decir que sin duda alguna era la persona adecuada en el momento equivocado. Entonces conoces a otra persona y crees que casualmente  ha aparecido esa persona que hará olvidar a la otra, no simplemente es que et has dado la oportunidad de conocerla y por lo tanto de empezar tú vida con alguien.
Cuando aparece esa persona que hará que cambie, quedarás la primera vez con él y tal vez sólo sientas unas pequeñas hormiguitas en el estómago al fin y al cabo aún no lo conoces pero poco a poco cuando lo vas conociendo esas hormiguitas acabarán siendo como un zoológico dentro de ti.
Cuando todo vaya bien, cuando creas que con esa otra persona no puede ir mejor. La otra persona volverá y entonces, y sólo entonces tendrás que elegir, saber elegir a quien te hace feliz y quien realmente quieres que se quede toda tu vida a tu lado, no siempre es quien nunca te ha hecho daño quien nunca te ha mentido. Porque por raro y extraño que parezca una persona no puede hacerte feliz sin que a veces te haga daño. Si en tu vida también tienes que elegir, suerte. Muchas personas sólo sabrán qué hacer cuando se encuentren en ese momento y realmente la mejores elecciones se hacen sin pensar, porqué entonces quien menda será el corazón y créeme si así es, si escoge el corazón será la mejor decisión que hayas tomado en toda tu vida.  

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