Creía que ya
te tenía enterrado en las mazmorras del olvido, que lo nuestro ya estaba
sepultado en lo más profundo de la tierra. Pero ya veo que no, ha sido volver a
ver cómo me reflejaba en tus ojos, como se dibujaba lentamente una sonrisa en
tu cara cuando estaba a tu lado. Hacía semanas
que no te veía, pero hoy te he vuelto a ver aunque haya sido durante unos
segundos, esa sonrisa perfilada en tu cara se me ha quedado grabada durante el
resto del día en mi mente. Y Aquí estás, delante de mí, tienes un
minuto para decidir: Si o No. No quiero que te relajes, que te creas que un
beso lo cambia todo, porque no es así, soy exigente, y quiero que conmigo seas
cariñoso, que cuando estemos paseando y me enfade me sigas, me acorrales, me
empujes suavemente contra una pared y me beses…con pasión. Quiero dormir
contigo, muchos, muchos días, y quedarme
con una camisa tuya. Quiero tener frío, y que tú te quites tu cazadora y me la
des. Quiero que me llames, al despertarme todos los días, cuando no podamos
estar juntos, quiero que me digas que me quieres, aunque no venga a cuento.
Quiero que me abraces, quiero que me beses bajo la lluvia, bajo el sol, bajo la
nieve...Sueño con el
hombre perfecto, aquel que me de todo aquello que quiero. Pero entonces te miro
y veo que eres todo lo contrario a aquello que he pedido y con lo que he
soñado. Te saltas todas las reglas existentes. Entonces es cuando pienso que no
necesito a aquel príncipe que me he inventado sino que te necesito a ti,
ya que eres todo cuanto deseo... decide, ahora o nunca, este es el momento. ¿Quieres
que sea solo tuya?, demuestra que quieres que sea así, convénceme, regálame el
mundo si es necesario, pero sobretodo hazme feliz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario