Pasarme horas atada a un móvil, a
un ordenador…sólo por ti. Estar pendiente a cada instante de si una pestañita
se ha abierto, casualmente, con tu nombre. No poder parar de pensar si tú
también te mueres de ganas por hablarme, por saber si estoy bien. Y esos
nervios que me entran cuando alguien me habla, pensando que eres tú, ¡Já! Qué
estúpida… Siempre intentando dar lo mejor de mí, intentando arreglar las cosas
cuando un problema se interpone, dispuesta a perder todo mi orgullo, sólo para
no perderte. Pero eso se acabó. A partir de hoy aprenderé a vivir únicamente
pensando en mi. Aprenderé a no necesitar tus palabras, tus bromas, tus “ Te
quiero”. Y si pensaste que no podría vivir sin ti, te equivocaste. Al fin
reaccioné, tú no eres para mi. No mereces mis infinitas horas de atención, de
preocupación, hay cosas mucho más prioritarias para mi, ¿Sabes? Así que ya
eres tiempo perdido. Porque me duele recordar viejos tiempos, aquellos en los
que compartimos miles de segundos únicos y mágicos... no sé si aún
puedes recordarlo, o si tu cerebro
decidió que esos momentos no eran importantes y, simplemente, los borró. No te
pido nada, ni quiero que te sientas culpable, solo quiero hacerte entender que
ya no dependeré de ti, así que empieza a preocuparte, si es que realmente te
importaba algo, porque lo que ayer sentí por ti, se desvanecerá mañana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario