martes, 21 de febrero de 2012

Me duele.


Pasarme horas atada a un móvil, a un ordenador…sólo por ti. Estar pendiente a cada instante de si una pestañita se ha abierto, casualmente, con tu nombre. No poder parar de pensar si tú también te mueres de ganas por hablarme, por saber si estoy bien. Y esos nervios que me entran cuando alguien me habla, pensando que eres tú, ¡Já! Qué estúpida… Siempre intentando dar lo mejor de mí, intentando arreglar las cosas cuando un problema se interpone, dispuesta a perder todo mi orgullo, sólo para no perderte. Pero eso se acabó. A partir de hoy aprenderé a vivir únicamente pensando en mi. Aprenderé a no necesitar tus palabras, tus bromas, tus “ Te quiero”. Y si pensaste que no podría vivir sin ti, te equivocaste. Al fin reaccioné, tú no eres para mi. No mereces mis infinitas horas de atención, de preocupación, hay cosas mucho más prioritarias para mi, ¿Sabes? Así que ya eres tiempo perdido. Porque me duele recordar viejos tiempos, aquellos en los que compartimos miles de segundos únicos y mágicos... no sé si aún puedes recordarlo,  o si tu cerebro decidió que esos momentos no eran importantes y, simplemente, los borró. No te pido nada, ni quiero que te sientas culpable, solo quiero hacerte entender que ya no dependeré de ti, así que empieza a preocuparte, si es que realmente te importaba algo, porque lo que ayer sentí por ti, se desvanecerá mañana.





No hay comentarios:

Publicar un comentario