sábado, 16 de febrero de 2013

No corras por alguien que no sería capaz de andar por ti


¿Nunca te ha pasado?, creer a una persona digo. Una persona que no se merecía ni  la más pequeña e insignificante sonrisa de tu boca, ni siquiera aquella tan falsa, que debemos de hacer por educación. Eso es lo que pasa cuando una persona en la que confiabas te falla. Las personas podemos y debemos perdonar los errores, todos merecemos una segunda oportunidad dicen, pero cuando esa segunda oportunidad se vuelve en una tercera, una cuarta, una quinta, y así sucesivamente...llega un límite en el que te das cuenta que te ha fallado tantas veces que no merece la pena continuar pasándolo mal y él volviéndola a cagar. Digo "él" refiriéndome concretamente al idiota que ha hecho que llores por las noches agarrada a la almohada, mírate al espejo y dime¿se lo merece? Sigo sin entender, como se puede creer conocer tanto a una persona, tanto, que crees cuando es capaz de fallarte a ti y cuando no, como no conocerla si te has tirado horas y horas hablando con él de cómo ha conquistado a una chica, a continuación como la ha besado, y por último como ha sido capaz de romperle el corazón y dejarla. Como no podemos llegar a conocer a una persona a la cuál le hemos dando miles de consejos, con la cuál hemos compartido tantos malos y buenos momentos tumbados en cualquier sitio de cualquier lugar elegido por el azar de la vida. Cuando esa persona te falla a ti, sólo quieres morirte, y lo único que piensas es en como no te diste cuenta antes de que también te estaba utilizando. Intentas recordar el momentos exacto en el que esa amistad dejo de existir para él, para pasar a ser sólo un "folleteo" más de los cuáles se apuntará en su lista para a continuación contárselo a sus amigos mientras enciende el cigarro que sostiene con la mano derecha. Entre sus risas y carcajadas, que sin duda alguna el tema de conversación de esta semana es, aquella forma en la que para ti rozaba las yemas de tus dedos tan románticamente a pasado a ser simplemente,  en como se tiraba a otra cualquiera de la cuál seguramente a la semana siguiente nadie se acuerda del nombre de aquella estúpida chica.Mientras ocurre todo esto tú estas con tus amigas seguramente llorando por aquel niño, porqué a eso créeme que no se le puede llamar hombre, un hombre no juega con los sentimientos de una mujer como si de una muñeca Barbie® se tratase. No quiero ver ni una sola lágrima más derramándose de esos preciosos ojos. Así que por favor te pido que pases página, que si por idiota te caes por cabrona te levantas. Y si algún día ese cabrón te vuelve a enviar un simple mensaje diciéndote: Te echo de menos, o me arrepiento de lo que hice. Es tu turno, sé tú la cabrona borra el mensaje, y ahora sí sonríe, pero sonríe de verdad, y no por joderle a él sino para demostrarte a ti misma que eres más fuerte que ayer pero menos que mañana. Porqué algún día aparecerá alguien que le de sentido a todo esto, alguien que ni siquiera ahora serías capaz de imaginar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario