Es como...como si nunca te hubiese
visto en aquel puerto. Como si nunca hubiese decidido hacer esa
estúpida foto. Como si nunca hubiese dado la puta casualidad de
encontrarte en la red social. Es extraño como las cosas pueden
cambiar tanto en un cierto periodo de tiempo. Todo es perfecto cuando
me dices justo eso que quiero o necesito oír. Pero entonces llega
ella y le da un giro a la historia. Ahora todo va mal. Ya no me
hablas ni las mismas veces ni de la misma manera en que antes lo
hacías. No hacemos planes de futuro ni fantaseamos sobre lo que
queremos ser. Tampoco me dedicas tantas canciones con mensajes
escondidos en la letra. Ahora es cuando nada es perfecto, cuando
empiezo a echar de menos todas esas cosas que, fuesen reales o no, me
decías en cada conversación que teníamos. Sinceramente, llegamos a
un punto en que ya no somos eso que siempre fuimos, tú ya no eres el
mismo. No tienes las mismas pasiones, no sientes de la misma
manera... incluso piensas distinto, y mientras tú te haces más
duro, yo me vengo más sensible. Ahora ya no soy lo que solía ser
antes para ti, ya no estoy en tu lista de prioridades... y eso me
duele, porque para mi nada ha cambiado, no he dejado de sentir y
sigo recordando. No es que quiera auto-lastimarme, ni si quiera tengo
ganas de derramar ni una sola lágrima más... pero no puedo
evitarlo, vuelves a mi mente en cualquier momento, de improvisto;
solo necesito escuchar alguna canción que estaba de moda en ese
momento en que todo iba genial, o alguna foto, aun que no salgamos
juntos en ella. Aún y así, aun que todo esté en el aire, por no
decir acabado, nadie podrá arrancarte de mi corazón, jamás. Porque
lo que un día sentimos fue real, aun que hoy seamos dos extraños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario