miércoles, 24 de julio de 2013

try it one more time

Hay cosas que simplemente no tienen explicación. Pensamientos, sentimientos o emociones que experimentamos sin saber por qué. Pero no se trata de buscar una razón lógica a todo esto. ¿Por qué no nos dedicamos a sentir y a vivir más en vez de buscar tantas respuestas? Estas no van a solucionar nada, incluso traerán más problemas. Arrepentirse de decisiones, de palabras, de acciones. ¿Para qué? Asúmelo y ya está, forma parte del pasado. Es algo que no volverías a hacer así que no te dediques a hacer que permanezca también en tu presente. Tu presente está aquí, ahora, ya. En tus manos, estás a tiempo de tomar cualquier decisión. Sólo depende de ti, de nadie más. Solo tú eres dueño de tu vida y de lo que haces con ella. No importa lo que digan, lo que intenten hacerte creer. Nadie puede ponerte límites, solo tu decides hasta dónde y cuando llega tu límite. Así que cuando nadie crea en ti, cuando todos quieran que fracases, por envidia o frustración, tú tienes que ser más fuerte que nunca y que nadie. Es apretar los puños y confiar en uno mismo. Cuando te digan “todo está perdido”, “ríndete”, “no es para ti”, “no eres lo suficientemente bueno”, “no aceptamos a gente como tú”. ¿Perdona? Nadie decide cuándo termina la batalla, ni cuándo debes rendirte. Nadie es consciente de qué ni de cuánto puedes dar, ni cuánto ni para qué vales. Simplemente deja de escuchar a los que dicen que no puedes hacerlo e inténtalo una vez más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario