Es una mezcla de nostalgia con
incertidumbre. Es la ausencia de ese algo lejano, que no consigues
alcanzar, que se te escapa cada vez que estás a punto de atraparlo.
Tal vez por una décima de segundo, pero ves como se aleja, cada vez
más. Automáticamente sientes impotencia. ¿Por qué aquello que más
deseas se esfuma con tal rapidez? Es como el tiempo. Tan poco lineal,
tan poco estable. Resulta sorprendente el hecho de que una misma hora
pueda hacerse eterna o excesivamente corta según la situación. Y
así como las horas pasan, también pasan los años. Y entonces, poco
a poco, llega la nostalgia. Por aquel pasado al que, de alguna forma
u otra, siempre estaremos atados. Miraremos atrás y recordaremos:
primero los momentos más felices de nuestra vida y, sin quererlo,
irán apareciendo también, en contraposición, algunos momentos que
nunca querríamos volver a vivir. Decepciones, ilusiones convertidas
en cenizas, la pérdida de algún familiar. Pero no importa cuánto
recuerdes una vez que está todo atrás. Sigues siendo el mismo, y
sigues sin hacer tuyo eso que se te está yendo. La impotencia
permanece. Sigues de pie, en el mismo lugar; a la sombra, bajo aquel
remoto árbol del único parque de la ciudad. Tal vez sea eso. El
anhelo de lo que fue y nunca más será. De lo que una vez fue tuyo y
te arrebataron con pretextos. No pudiste reaccionar, no pudiste
elegir... ni siquiera luchar. Y ahora seguramente estás
preguntándote en qué parte tiene lugar la incertidumbre. Bueno,
exactamente nadie lo sabe. Pero una vez analizada la nostalgia, ¿que
nos queda?, ¿qué viene después?. Lógicamente el miedo de lo que
vendrá con cada nuevo día, con cada nueva persona que entre en
nuestra vida, con cada decisión que tomemos. ¿Qué será de
nosotros? ¿Seremos felices o no? Bien, tienes dos opciones: o
dejarlo todo en manos del destino o, en vez de dejar que alguien o
alguna fuerza superior decida por ti, forjar tu propia vida; con tus
propias decisiones, por los caminos que tú elijas. Nadie sabe donde
puedes acabar, ni tan solo tu mismo. Pero, ¿quién te dice que no
puedes recuperar una parte de aquello que una vez te arrebataron?
QUE NUNCATE ARREBATEN LA POSIBILIDAD DE SER FELIZ A TU MANERA

No hay comentarios:
Publicar un comentario