jueves, 5 de mayo de 2016

"Persona" Ingmar Bergman

¿Crees que no lo entiendo? El desesperado sueño de la realidad, no de lo aparente sino de lo real. Consciente en todo momento, vigilante ante el abismo que hay ante lo que eres para los demás y lo que eres para tí misma. La sensación de vértigo y el deseo constante de ser descubierta por fin, de quedar expuesta en evidencia, quizá incluso aniquilada. Cada tono de voz oculta una mentira, cada gesto una falsedad, cada sonrisa una mueca. ¿Suicidarse...? No, no... Es muy feo. No es tu estilo, pero puedes quedarte inmóvil, en silencio, así al menos no mientes y puedes aislarte en tí misma, sin interpretar ningún papel, sin tener que exteriorizar gestos falsos. Eso crees, pero la realidad es retorcida. Tu escondite no es en absoluto hermético, la vida se filtra por todas partes. Te ves obligada a reaccionar. Nadie te pregunta si lo tuyo es real o irreal, si eres auténtica o eres falsa. Ese extremo sólo tiene importancia en el teatro y, a veces, ni tan siquiera allí. 


No suelo colgar textos que no estén hechos por mí, pero este me gustó tanto que quería compartirlo.

jueves, 8 de octubre de 2015

Peculiar

Perdón por interrumpir. Llego tarde, como siempre. En realidad perdoname por todo. Por mi desorden, por mis manías, por mis miedos a cualquier cosa, por reírme cuando alguien se cae y enojarme cuando me caigo yo, por llorar cuando alguien llora, por seguir creyendo que los sueños pueden cumplirse, por no poder disimular en mi cara lo que me está pasando, por mentir sin necesidad, por defender hasta el final mis ideas, por fantasear con aparecer en una película, por querer demasiado, por levantar la voz cuando me enfado, por amar los dulces, por ponerme histérica por momentos, por querer combinar toda mi ropa, por ver fútbol siendo mujer, por improvisar hasta último momento, por tenerle pánico a las arañas, por escuchar música tantas horas, por luchar por lo que quiero, por cantar bajo la ducha, por bailar hasta la peor canción de la noche, por intentar ser la mejor amiga que alguien pueda tener, por seguir poniéndome tacones aunque me duelan los pies, por despertarme de mal humor, por adorar a mi familia, por importarme lo que piense la gente, por no olvidar... Soy simplemente yo. Y gracias. Gracias por estar ahí.

domingo, 26 de abril de 2015

De ella para él


Y pensarte y extrañarte todavía más y sentirme incompleta cuando me faltás y completa cuando te tengo y vagar por la ciudad pensando que está vacía sin vos y perderme pero saber que estoy a salvo con vos y amarte tanto y olvidarme de por qué y acordarme de nuestro primer beso y desear que no llegue el último y verte en la mañana y sentir un irrefrenable sentimiento de ternura y no querer dejarte nunca y perderme en tus brazos mientras te hago cosquillitas y mirarte a los ojos y creer en todo y abrazarte y sentirme fuerte y odiarte y pegarte y arrepentirme y besarte y soñar con vos de madrugada y querer despertar para hacerlo realidad y no querer perder ni un segundo a tu lado por si esta noche llegás tarde y prepararte tu comida preferida y guardarme a mí de postre y cantar bajo la ducha tu canción favorita que ahora también es la mía y secarte cada parte del cuerpo y peinarte y despeinarte y tirarte en la cama y amenazarte con no dejarte salir nunca más y prometerte lo mejor de mí y darte lo mejor de mí y decirte que nunca había sentido esto y regalarte todo y sonreírte y que me sonrías y que se pare el mundo y verte conducir y pensar que iría a cualquier parte con vos y hacer mil locuras y sentirme rebelde con vos y que digas pavadas y me ría porque sí y bailar y saltar y gritar y llorar juntos y acompañarte y verte jugar y que me acompañes y me veas jugar y que juguemos juntos y corramos juntos cada domingo y ver cualquier película o ni siquiera verla y solo verte a vos y sentirte mío y que seas solo mío y de nadie más y ponerme celosa cada dos por tres y que te pongas celoso cuando alguno me mira y convencerte de que no existe nadie más y mirarnos sin saber porqué y decirnos todo sin hablar y dormir en el sofá y despertarnos en la cama enredados en las sábanas y que ocupes mi parte de la cama y pegarte mientras duermo y que me despiertes con de un beso y ponerme feliz y observarte y admirarte y saber que no quiero nada más y que sólo te quiero a vos.

De él para ella

A: ..."Y quiero jugar a las escondidas y darte mi ropa y decirte que me gustan tus zapatos y sentarme en el escalón mientras te bañás y hacerte masajes en el cuello y besarte los pies y tenerte la mano y salir a comer y que no me importe que te comas mi comida y encontrarte en Rudy's y hablar del día y tipearte las cartas y llevarte las cajas y reírme de tu paranoia y darte cassettes que no escuchás y ver películas buenísimas y ver películas pésimas y quejarme de la radio y sacarte fotos cuando estás durmiendo y levantarme antes para ir a comprar tu café con medialunas y galletitas de manteca y después ir al Florent y tomar café a la medianoche y dejar que me robes cigarrillos y no poder encontrar nunca un fósforo y contarte del programa que vi la noche anterior en la tele y llevarte al hospital de ojos y no reírme de tus chistes y desearte en la mañana pero dejarte dormir un rato más y besarte la espalda y acariciarte la piel y decirte cuánto amo tu pelo tus ojos tus labios tu cuello tus senos tu culo tu

 y sentarme en el escalón a fumar hasta que tu vecino llega a casa y sentarme en el escalón a fumar hasta que vos llegás a casa y preocuparme cuando llegás tarde y sorprenderme cuando llegás temprano y regalarte girasoles e ir a tu fiesta y bailar hasta estar negro y sentirme culpable cuando no tengo razón y contento cuando me perdonás y mirar tus fotos y desear haberte conocido desde siempre y escuchar tu voz al oído y sentir tu piel en mi piel y asustarme cuando te enojás y se te pone el ojo colorado y el otro azul y tu pelo a la izquierda y tu cara oriental y decirte que sos maravillosa y abrazarte cuando estás angustiada y ser tu sostén cuando te duele y desearte sólo de olerte y ofenderte al tocarte y lloriquear cuando estoy a tu lado y lloriquear cuando no estoy y babosearme en tu pecho y sofocarte de noche y morirme de frío cuando te llevás la frazada y de calor cuando no te la llevás y derretirme cuando sonreís y disolverme cuando te reís y no entender por qué pensás que te estoy rechazando cuando no te estoy rechazando y preguntarme cómo es posible que pienses que alguna vez podría rechazarte y preguntarme quién serás pero aceptarte de todos modos y contarte del niño del bosque encantado del ángel de los árboles que voló a través del océano porque te amaba y escribirte poesías y preguntarme por qué no me creés y tener sentimiento tan hondo que no encuentre palabras para decirlo y querer comprarte un gatito del que ponerme celoso porque se va a ganar más atención que yo y demorarte en la cama cuando te tenés que ir y llorar como un chico cuando al final te vas y matarte las cucarachas y comprarte regalos que no querés y llevármelos de vuelta y pedirte que te cases conmigo y que me digas que no de nuevo pero seguir pidiéndote porque aunque creas que no lo digo en serio lo digo en serio siempre desde la primera vez que te lo pedí y vagar por la ciudad pensando que está vacía sin vos y querer lo que vos querés y pensar que me estoy perdiendo pero saber que estoy a salvo con vos y decirte lo peor de mí y tratar de darte lo mejor de mí porque no te mereces ni un poquito menos y responder tus preguntas cuando preferiría no hacerlo y decirte la verdad cuando la verdad es que no quiero y tratar de serte honesto porque sé que lo preferís y pensar que se acabó todo pero igual quedarme diez minutos más antes de que me eches para siempre de tu vida y olvidar quién soy y tratar de estar más cerca de vos porque es hermoso aprender a conocerte y vale bien el esfuerzo y hablarte en alemán mal y en hebreo peor y hacer el amor con vos a las tres de la mañana y de algún modo de algún modo de algún modo comunicar algo del/ abrumador inmortal irrefrenable incondicional omniabarcador enriquecealma abreconsciencia constante inagotable amor que tengo para vos."

lunes, 16 de marzo de 2015

Felicidades pequeña

Toda nuestra vida des de pequeñas, hemos escuchado aquello de príncipes azules, de la media naranja, el alma gemela o incluso el compañero de viaje. Esa persona que eliges para llevar siempre en tu corazón. Y no estoy hablando de ningún hombre, que quede claro. Estoy hablando de esa persona que conociste y que des de un principio no te cayó nada bien, pero que sorprendentemente terminó convirtiéndose en “tu inseparable”. Una persona que ha estado contigo siempre; cada día, cada mes, cada estación del año apoyándote en cualquier momento que los has necesitado. Pocas veces me ha pasado sentir tanta confianza y afinidad con alguien, sentirme comprendida, identificada. Y contigo me pasa. Hace cinco años exactamente que tuve la suerte de cruzarme en tu camino, para emprender otro distinto y juntas. “Dios las cría y ellas se juntas”. Yo lo definiría como aventurero. Si la verdad, lo que no nos haya pasado a nosotras, no le ha pasado a nadie. Hemos tenido infinidad de momentos compartidos cada uno, diferente y mejor que el anterior aunque fuera malo, producido por la mismísima puta piedra del mismo puto camino que deja “alguien” como santo caído del cielo ahí en medio. Y si recogen esa piedra, porque no pueden ser tan malos piensas, nos encontramos con un bache, ¡y qué bache!. Por eso, juntas contra el karma. Has sido la amiga a la que no le ha importado llorar y reír a la vez conmigo en un barco, avión, autobús, tren o coche. En primer lugar tengo que darte las gracias por ser de la manera que eres, tan transparente y sincera. Por compartir todo esto a mi lado. Gracias por todas las veces que nos hemos reído y por las que nos hemos peleado también. Gracias por ser mi fiel escudero. Por hacer que estos años en los que hemos sido amigas parezcan mucho más de lo que son. Porque durante estos años hemos creado recuerdos para toda una vida.

Quiero apartar con una patada todas las circunstancias que nos llevaron a distintos extremos, quiero volver a tener a mi amiga, y no quiero volver a echarte de menos. Siento haberme perdido un capítulo de tu vida. Pero aquí me tienes dispuesta a leer el libro entero. Quiero que estemos igual de unidas que los años nos alcancen, porque el tiempo podrá quitarnos muchas cosas, pero jamás tendrá la fuerza suficiente para destruir nuestra amistad.

Hoy, es tú día y necesitaba recordarte lo especial que eres.

Felices 19 pequeña, ya eres un poco más grande.


sábado, 27 de septiembre de 2014

Sólo somos humanos

No des un paso más, por favor. Quédate justo donde estás si es que alguna vez me has querido, si es que alguna vez todo esto, nosotros, ha sido real. No necesito que tenga sentido lo que estoy sintiendo, ya no. No puedo seguir intentando controlar mis sentimientos porque eso no va a llevarme a ninguna parte. Dejaré de auto-convencerme de cosas que jamás serán posibles, de engañarme a mi misma pensando en cosas que tampoco lo serán y de pensar en el qué dirán porque, sinceramente, me importa una mierda si creen que estoy loca por quererte.
Amamos y queremos ser amados... sólo somos humanos. Y si está mal sentir, si está mal enamorarse, habrá tiempo para repararlo, siempre lo hay, ¿no crees? No pienso, ni por un minuto, quedarme con esta duda de por vida. "Lo que podría haber sido" y nunca fue. O al menos no permitiré que sea por mi culpa. Asi que aquí me tienes. Me cansé de luchar contra mí misma. Después de tanto tiempo entendí que uno no elige de quién se enamora, que puede que esa persona sea todo lo contrario al modelo que uno se crea en su mente, que simplemente pasa y no puedes evitarlo.
Estoy dispuesta a todo si es contigo. Y que sepas que no me avergüenza decirlo. De verdad, gracias por cada minuto que invertiste en mi incluso cuando creías que nunca seríamos más que amigos. Gracias por escucharme, por dejarme ser yo misma en todo momento, por hacerme sentir orgullosa de quién soy, por defenderme ante cualquiera, por compartir tus horas conmigo, por amar por igual a mis defectos y a mis virtudes y, sobre todo, por hacerme reír hasta cuando no eras gracioso.
No hace falta que nos etiquetemos, sólo quiero que esto tenga su lugar. Quiero verte cada día y saber que seguirás estando ahí.
Es la primera vez en mi vida que siento algo así y no puedo alejarlo como si nada, no puedo detener lo que corre por dentro. No quiero seguir mordiéndome la lengua, no quiero contener mi aliento... Puedo alejarme si es lo que quieres o puedo darte todo lo que soy. Aunque estoy aqui para ti así que lo cierto es que no hay nada que puedas hacer o decir porque de alguna forma sé que haremos que esto sea verdadero y tal vez único.

lunes, 28 de julio de 2014

Continuará

Lloraba bajo el agua. Lloraba mientras nadaba creyendo que así escapaba de sus propios sentimientos. Cerraba los ojos, tomaba aire y se hundía. Salía del agua, tomaba aire nuevamente y volvía a sumergirse. Una y otra vez. Dejaba toda su energía en el agua, todas sus fuerzas, toda su rabia, toda su tristeza. Con cada movimiento se sentía un poco más liberada. No podía ver a través de las lágrimas, del agua. Le gustaba esa oscuridad, ese silencio que tanta paz le transmitía, que le transportaba al pasado. Esa era su vía de escape, la única que conocía. Lo cierto es que había un toque de dramatismo en todo lo que hacía. Creía que ese tipo de reacciones le daban más emoción a su absurda rutina. Lo vivía con intensidad, como si de verdad necesitara hacer eso para empapar su cara de cloro en vez de lágrimas, para secarse y ya no sentir dolor, ya no sentir nada. 
Muchas veces parecía el final. Su final. Tenía límites y tenía muchos. No importaba si el resto del mundo pensaba que era especial, que era diferente a los demás. Ella no veía eso en el espejo, no veía nada bueno en realidad. Había tantas cosas que odiaba de sí misma y era tan difícil desear ser otra... nunca lo sería.