Soy fuerte, soy
fuerte, soy fuerte, soy fuerte, soy fuerte… repítelo, vamos, una vez más: soy
fuerte. Oblígate a creerlo, enfrenta tus miedos y harás que desaparezcan. No
regales más sonrisas en vano, ni digas palabras bonitas a quien no se las
merece. Entrégate cien por cien a aquellas personas que signifiquen algo en tu
vida, olvida los momentos malos y envuélvete de energía positiva, de buenos
sentimientos. Pero no finjas ser alguien que no eres. No finjas que estás bien,
cuando lo único que deseas es desaparecer de la faz de la tierra. No intentes
amar a alguien que, simplemente, no puede entrar en tu corazón, aun que tampoco
debes ser muy exigente. No esperes más de lo que tú das, pero nunca dejes de
darlo todo y muestra tú lado bueno, todos tenemos uno. Demuestra lo que eres
capaz de hacer, pero no presumas de ello… la humildad es lo primero. Nunca
olvides tu origen, ni las calles que un día tus pies pisaron, porque entonces nadie
era consciente de ello. Ve con la verdad
siempre por delante. Acepta un no y gánate un sí. No seas caprichosa y
confórmate con lo mínimo y necesario, pero no pierdas nunca la ilusión de
crecer, en todos los aspectos. Supérate, día a día, aspira a algo mejor, pero
sobre todo… no despegues los pies de la tierra.

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