Y sigo pensando que cometimos un
error. Que nunca debimos volver a intentarlo. Porque cada intento que hicimos,
se convirtió en un fracaso. Te di el espacio que necesitaste, pero ni eso fue
suficiente. Aún y así, no quiero perder la fe en nosotros, no quiero ser otro
que viene y se va tan fácilmente, quiero marcar la diferencia que puedo marcar.
Porque en el fondo, seguimos siendo amigos, nos aceptamos tal y como somos. Te
di todo mi amor, y, debo decirte que sigo mejorando, que puedo dar más. Porque
cada promesa que rompí, cada beso que no te di, hoy son lecciones. Son errores
de los que aprendí. Y aunque te pierdas y después vuelvas, seguiré esperando, estaré
dispuesto a dejarlo todo. Porque merece la pena, merece la pena arriesgar todo
por lo que siento, porque esta vez es diferente, es especial. Quiero vivir,
quiero disfrutar de las pequeñas cosas junto a ti, y nunca abandonar nuestros
sueños, porque si los alimentamos seguirán creciendo. No permitamos que cosas
insignificantes rompan un lazo tan fuerte. Aceptaré tus defectos, tus cambios
de humor repentino… Aguantaré lo que sea. Te haré feliz cada día. Haré que te
sientas como lo que eres y te daré motivos para que me quieras más cada segundo
que pasemos juntos. No haré promesas inútiles. Cógeme de la mano, escapemos
lejos, muy lejos de aquí. No planeemos nada, sigamos nuestros impulsos. No
existen las prohibiciones, somos libres de dejarnos llevar por nuestro corazón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario