Tal vez no sepa cómo salir de esta situación. Me agobia solo
pensar en esta estúpida rutina. Y cada día que pasa, más siento el peso de tu
ausencia. Últimamente pienso cómo sería mi vida junto a ti, aprovechando cada
segundo sin miedo a desperdiciar el tiempo, tomando cada excusa para besarte de
nuevo. Entonces te imagino a mi lado… te rodeo con mis brazos, así como si no
existiese la opción de separarnos jamás, acariciando tu pelo, sintiendo como tu
olor se instala en mi piel. Me encanta, así como tu forma de mirarme, que me inspira
una confianza infinita. Sé, que más allá de los kilómetros que nos separan, mi amor por ti
no se desvanece, sino al contrario, amenaza con no desaparecer nunca. Al fin
entendí, que si este vínculo es tan grande, alguna solución habrá para
mantenerlo, siempre y cuando permanezca intacto, justo como aquel primer día en
que nos conocimos. Así pues, busquemos la manera, dejemos nuestros miedos atrás
y no permitamos que nos impidan ser nosotros mismos, que nos obliguen a
rechazar esto que sentimos. Porque eres esa personita que me saca una sonrisa
incluso cuando creo que ya nada tiene sentido, cuando pierdo ese resto de fe que
queda en alguna parte de mí… y eso no puedo ocultarlo. De pequeña me enseñaron
que vale la pena luchar por aquello que nosotros consideramos importante,
aquello que nos llena y nos hace feliz, así como también debemos luchar por
nuestros sueños. Ahora ya sabes mi secreto, porque pienso luchar por mi sueño
hasta el último día de mi vida, pienso luchar por ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario