martes, 1 de enero de 2013

Insustituible


Estoy perdida. Mi cabeza no para de analizar todas y cada una de las posibilidades, aunque a todas les encuentro algún “pero”. No sé lo que quieres, no sé lo que piensas... no logro entender el porqué de tus palabras, de tus reacciones, de tus actos... aunque seguro que todo es mucho más simple de lo que creo. Simple sería pensar que, definitivamente, ya no formo parte de ti de aquella manera...¿cómo decirlo? Un tanto especial. Ahora soy sólo una más y me convertí justo en aquello que siempre intenté evitar. Pero ¿sabes?, no me rindo; porque no soy de las que aceptan un no por respuesta, ni soy de las que saben perder. Pongamos las cartas sobre la mesa, es ahora o nunca, lo tomas o lo dejas... pero por favor, no le des más vueltas. Seamos fieles a nuestros corazones que están cansados de luchar por este amor que se va agotando cada vez más rápido. No nos pongamos una venda en los ojos e intentemos seguir como si nada hubiese ocurrido. Esta bien, sucedió, ¿y ahora qué? Si hay algo que tengo claro es que nadie jamás podrá sustituirte, ¿entiendes? Nadie jamás podrá hacerme sentir como tú lo hacías, era algo que incluso parecía irreal. Pero ya no queda nada y, evidentemente, siento que ya nada tiene sentido, que todo este tiempo no quise darme cuenta de que este momento llegaría, porque seguía en esa burbuja que me hacía respirar esperanza. Y ahora que al fin se esfumaron para siempre todas nuestras promesas, siento un vació que me incita a caer en ese pozo tan profundo donde el único resto de fe que me ilumina es tu imagen, que se me aparece donde quiera que mire. Aún y así, no entra en mis planes seguir ahogándome con mis propias lágrimas. No pienso ser aquella por la que todos sienten lástima, porque sé que puedo afrontar esto con madurez. Sé que puedo seguir dando lo mejor de mí aunque la vida me ponga mil y un obstáculos, no pienso tirar la toalla, el tiempo pone todo en su lugar... así que supongo que esta vez será capaz de atrapar a mi corazón para ponerlo de nuevo en su lugar y conseguir que vuelva a latir como alguna vez lo hizo por ti.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario