Te pido que por una vez en la vida me
des una solución, me lo debes. Enséñame a vivir sin ti, a seguir
adelante sin necesitarte a cada segundo. He intentado no pensar en
todas aquellas veces que nos escapábamos al anochecer, a escondidas
del mundo, donde nadie pudiese romper nuestra paz. Juro que he hecho
todo lo posible para continuar con mi rutina como si nada hubiese
ocurrido, pero ya no puedo seguir engañándome a mi misma. Te he
buscado en cada lugar al que solíamos ir juntos, he recordado tus
manos rozando mi piel, tu olor... y he llorado tantas veces que se me
están secando las lágrimas. Sé que esta no es una buena opción,
pero es la que me hace mantener la esperanza. No es la manera de
arreglar las cosas, pero tengo que agotar todas las posibilidades
hasta hallar la correcta, la que me guíe hacia a ti. ¿Donde estás?
Se que puede parecerte raro oír eso de mí, se que puede
sorprenderte que haya cambiado tanto estos últimos días. Pero aquí
estoy, dispuesta a darlo todo por primera vez, dispuesta a entregarme
y regalarte lo mejor de mi. Sé que es lo que nunca te di, lo que me
reprochaste tantas veces, lo que nos impedía ser felices. Nunca es
tarde para cambiar, lo estoy haciendo por ti mi amor, no te vayas. Te
lo ruego, no me dejes caer. Prometo que esta vez será distinto,
todos merecemos segundas oportunidades y te prometo que esta será la
mejor segunda oportunidad de tu vida. Prometo hacer que no te
arrepientas ni por una décima de segundo, no lo harás. Estaré a tu
lado, más que nunca, para siempre, cuando me necesites y cuando no,
cuando me quieras o cuando me odies, cuando rías o cuando llores,
cuando te vayas a dormir y cuando abras los ojos al despertar... esta
vez nadie me alejará de ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario