miércoles, 7 de agosto de 2013

CHANGE

Un cambio. Sí, eso. Es exactamente lo que ando buscando. Un golpe de aire fresco que me haga reaccionar, que me haga multiplicar por cien el valor de las personas que más quiero, el valor de todo lo que tengo, de mi vida. Porque de una vez por todas entendí que todos mueren, pero no todos viven. Hay que vivir aprendiendo a vivir, hacerse fuerte con cada derrota y no olvidar nunca el sabor de cada victoria, que es efímera. Porque dar todo no siempre es sinónimo de ganar, es dar todo y cuando ya no puedas más...dar aún más. No se trata de bajar los brazos con la primera decepción, ni de tirar la toalla cada vez que nada sale como lo tenías planeado; porque la vida va más allá de tener las cosas bajo control. Es implicarse, es emocionarse, es sentir... esos sentimientos que son como cigarrillos; dañinos a veces, pero necesarios una vez que pierdes el control. Porque cuando ya no queda nada, hay que saber elegir qué momentos dejar ir, a qué momentos aferrarse y aprovechar estos últimos al máximo. Simplemente porque te hacen ser tú mismo, ya no se trata de fingir ante nadie; solo tú y tu corazón. Incluso así tal vez consigas dejar de caminar en busca de la libertad y te des cuenta de que, mientras tanto, te estabas perdiendo de ser libre. Dejemos de una vez por todas que la vida nos sorprenda, nos lleve por el camino, y no importa si es el camino correcto o el erróneo, sencillamente el camino elegido. Dejemos de pensar solamente en lo que nos conviene o en eliminar todo lo que una vez nos lastimó, porque de todo aquello obtuvimos algo mucho mejor, una lección. No importan las peleas que puedas llegar a tener con tus padres, así como tampoco cada mentira que pueda llegar a decirte un amigo, ni si quiera un desengaño amoroso; tus padres te aman y quieren lo mejor para ti al igual que tus amigos, por eso antes de tomar ninguna decisión en caliente o dejarte llevar por el primer impulso que te invada el cuerpo, debemos razonar porque también hay que saber diferenciar entre los momentos en que debemos actuar de los momentos en que es mejor para un momento, callar y escuchar una explicación, porque el 99% de los casos todo tiene una razón lógica o casi lógica. Y si hablamos de desengaños amorosos... intenta no recordar cada momento que pasaste al lado de esa persona que en su día ocupó un lugar esencial en tu corazón, ni tampoco recuerdes cada palabra o cada frase que solía decirte, como los típicos “para siempre”. Ya que jamás podrás olvidar del todo, al menos olvida una parte, apártala de tu rutina y sigue adelante... porque la vida es demasiado larga como para hablar de amor eterno.
Sometimes, the things we can't change end up changing us.

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