¿Qué más da? ¿En serio
vas a dejar que los comentarios de terceras personas te influyan? ¿Vas a dejar
que cambien tu forma de ver las cosas, así, tan rápido? Pues déjame decirte una
cosa, si vas a guiarte por lo que ellos dicen, no sé que pintas a mi lado.
Cuando se ama, no hay lugar para las dudas, o lo sientes, o no lo sientes, es
sencillo. Me prometiste amor eterno, aunque al parecer, lo
eterno dura poco, porque las palabras que ayer dijiste, hoy ya no existen. Pero
eso no es lo que me duele, porque ya aprendí a protegerme de tus falsas
promesas. Lo que me duele es que lo dijeras convencido de que así sería, de que
por una vez me hiciste creer que ibas en serio, que no me mentías. ¿Cómo pude
llegar a ser tan ilusa? Te conozco como a la palma de mi mano, y aún y así, volví a
creerte, volví a confiar en ti. No te di todo lo que puedo darte, pero sí una
parte de mi, que no supitse valorar.
¿Tonta e inmadura? No soy yo la que tiene que madurar, no soy yo la que tiene
que cambiar, así que dejaré de cargar con las culpas, dejaré de considerarme el
problema de la relación. Porque el problema eres tú, es tu actitud. No es el
momento de enamorarse, no es el momento de vivir pensando en una sola persona,
no lo es para ti. Así que deja de fingir, deja de hablar y de hacerme creer que
lo que quieres es estar conmigo, por que no es así. Prefiero verte solo, o con
otra persona si así eres feliz. Pero dime la verdad, lo aceptaré, y no crees
esperanzas donde no las hay, porque no merezco sufrir bajo la larga espera de
tu desición. No merezco esforzarme por que las cosas vayan bien, cuando ni
siquiera hay posibilidades. Afrontemos la situación con valentía, no dependamos
de lo que el futuro nos demanda, solo disfrutemos del presente.

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