viernes, 24 de mayo de 2013

NADA FUE SUFICIENTE

Se podría decir que he estado siempre ahí, hasta cuando no lo mereció. Si, ha habido de esos momentos, momentos en los que te he necesitado y no estabas, momentos en los que te he dicho de mil maneras que te echaba de menos y no hacías ni caso. Será que conmigo no tuviste suficiente, siempre quisiste más. No entiendo porque cuando las cosas no salen como tú quieres te comportas así, no todo el mundo somos iguales, no todo el mundo hacemos las cosas a malas, y aunque creas que en algún momento fue ese el motivo, te equivocas. Jamás existió en mi vocabulario la palabra “venganza”, y jamás hice nada con la intención de lastimarte. Todo lo contrario. Pretendí miles de veces demostrarte nuestra historia, nuestra vida, nuestro amor, te intenté mostrar a NOSOTROS.
Será que nunca te he advertido, que nunca te he avisado de que acelerar no es bueno, será que no me he comido broncas por decirte las cosas por tu bien, será que no hemos tenido días malos por tu cabezonería, y por la mía también por supuesto, es imposible de negar, pero a ti parece que hay que pegarte gritos, si no no reaccionas, pero ya ni por esas... ¿Sabes? A todo el mundo nos pasa, hay algo a lo que no estamos acostumbrados, pero nos vamos acomodando poco a poco, pero que alguien se acomode a estar sin esa persona no significa que lo “supere”, simplemente no hay nada que superar. Lo único que hay que superar es el dolor al ver que ya no es un motivo más en tú día a día; pero que superes esto, no significa que no le quieras o que no la necesites.
Tu comportamiento me hace pensar que no estás acostumbrado a tener gente de verdad cerca, gente que llegue de la nada y toque esa fibra, y que en cuestión de segundos te cambie el día. Reconozco que asusta; asusta hacerse la idea de enamorarse, de conocer a la persona que cambió tú mundo, a quién cogida de la mano le enseñaste los rincones más espectaculares del mundo, a quién le mostraste tú mundo y le susurraste que se quedara; supongo que no será único para ti, pero al menos considérame la primera, y posiblemente la última porque aún así quedaron planes en el aire.
Será que con todo eso aun no tienes suficiente...por eso metes en el mismo saco a quién según tú más falta te hace... y a pesar de todo nunca me he ido, has sido tú el que me ha hecho separarme. Has sido tú el que ha cogido el escudo y ha escogido quedarse con lo malo.
Nunca he puesto las cosas malas en una balanza, porque las buenas pesan más, y creo que aunque cabeza y corazón no sientan lo mismo, se trata de la cuestión del tiempo. Posiblemente ahora no, y dentro de un mes, menos. Pero espero que me eches de menos, con la cabeza y con el corazón. Y que todo haya sido suficiente, para demostrarte quiénes éramos juntos. Y que incluso estando lejos, te acuerdes de mí y de lo que solíamos hacer juntos, porque te aseguro que no hay esquina por la que pase que no me recuerde a ti. No me rendí ni me planté jamás, simplemente decidí darle comienzo a otro periodo donde me aparto temporalmente de nuestro amor; lo hice con la intención de buscar el mayor equilibrio posible, no es una vía de escape, simplemente una manera de poner en práctica lo aprendido. Sin pensarlo, convertí mis pensamientos y sentimientos en textos, sin ninguna intención, porque nada cambiará, y si lo hace, será con el tiempo.
Tú fuiste quien me enseñó a ponerme en mi sitio cuando fuese necesario, a hacerme valorar, a ser yo... Pero quizás no tuviste en cuenta que todo eso podía aplicarlo a nosotros.
Todo eso que me has enseñado, todo eso que he llegado a ser gracias a ti, todo eso que me has demostrado... ¿Lo que yo he hecho queda realmente ahí arriba o ahí abajo? No me importa donde esté, porque lo he hecho de verdad, lo he hecho queriendo, pero por muy fuerte que aparente ser, yo también me caigo ¿sabes? no me creo más que nadie, todo lo contrario, por eso mismo me he callado quizás mucho más de lo que debería, por miedo a ser esta loca y estúpida enamorada. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario