CARTA 1.
El faro, 14 de Junio de 2013
Te
quiero, y eso es lo peor que lo continuo haciendo a pesar de todo. Ni siquiera
yo soy capaz de entender por qué, simplemente sé que mi corazón sólo late
cuando todo va bien contigo. No la cagaste, no metiste la pata, te metiste
hasta tú en el hoyo, la cagaste tanto que ni siquiera podías salir del pozo de
lágrimas que mis ojos habían derramado y aún a pesar de eso, a pesar de todas
las veces que he llorado, que he gritado y me he despertado en medio de la
noche con pesadillas en las que tu aparecías, aquí seguimos. Seguimos debatiéndonos
entre el pasado y el presente, entre el presente y el futuro, entre el sí y el
no, entre los contras y los pros, y aunque haya millones de “contras” para no
escogerte a ti, siempre habrá un solo “pro”
que hará que la balanza se decante a tu favor.
Realmente
me prometí a misma que no volvería a tropezar con esa piedra que siempre se
pone en mi camino, que la guardaría en el más escondido y profundo cajón del
rencor para que cuando aparecieras otra vez sólo recordará lo malo. Pero por extraño
que parezca cuando cierro los ojos sólo recuerdo aquella primera vez en que las
yemas de mis dedos tocaron tu piel, recuerdo correr debajo de la lluvia para
estar donde tú estabas, recuerdo caminar y dejar huella por aquellas calles de
la ciudad, ver cómo te quedaba la espuma del café en la comisura derecha del labio
superior y como tus ojos se quedaban fijos en los míos. Recuerdo mil y una cosa
más, incluso aquellas falsas promesas caminando sobre el puente de piedra que
nos llevaban a nuestro lugar ese donde nos contábamos todo lo que habíamos pasado
solos mientras nos estábamos esperando el uno al otro.
Tengo
que decir que eres bueno, más incluso, eres el mejor cuando haces las cosas
bien pones el mundo bajo tus pies, mi mundo. Pero cuando lo haces mal, créeme
amor mío que la cagas bien cagada. Es ese tipo de dolor que llega incluso al
alma, ese dolor que sólo te permite llorar, llorar y llorar. Pero lo peor de
todo, de que la cagues, que me dejes sola y sin saber de ti, es que siempre vuelves en el momento menos esperado. Cuando yo creo que
por fin podre rehacer mi vida, podre buscar a otra persona, lo que sea dejas constancia y te vas. Es como que recuerdas quien eres, y lo significas, y eso me parece egoísta por tu parte.
No tengo
ni idea de porque vuelves, y ni siquiera sé porque te perdono… debilidad, si
creo que es eso, que con que digas una puta palabra lo arreglas todo. Y lo peor
de todo, es que a pesar de todo a pesar de estos años y de las veces que la
has/hemos cagado no me arrepiento de nada, más daría lo que fuera porque todo
volviera a empezar de cero, de nuevo en el mismo lugar, de la misma forma. Esa
forma peculiar, y con muchas vueltas en la vida, con mil preguntas sin
contestar, y que no se contestarán nunca. Pero por eso mismo quiero que todo
vuelva a empezar de cero, porque soy de esas personas que creen que todo está
escrito, predeterminado y realmente podrían haber situaciones peores, todos la
cagamos, todos somos humanos. Pero por eso mismo quiero que tengas presente que
yo también soy humana, que tal vez ya esté harta de secarme las lágrimas por un
insignificante “mi amor”, por pensar en un futuro mejor. Tal vez y sólo tal vez
un día te mande a la mierda y decida borrar todo esto, así que tal vez y sólo
tal podríamos sentarnos a hablar y a reflexionar las cosas, encontrar una
solución, buena o mala ya me da igual después de tantos años ya sólo quiero una
solución para salir de esta monótona rutina que nos ha tocado vivir, ilusos menores de edad. Mientras tanto no te preocupes, tienes el lugar reservado, nadie podrá ocuparlo, no mientras tu sigas ahí, mientras tu continúes respirando, continuemos con nuestras vidas cada uno con la suya, porque si realmente alguien te pertenece, pase el tiempo que pase, y ocurra lo que ocurra, el tiempo pondrá todo en su lugar. Sin embargo y a pesar de tener las ideas tan claras, ahora mismo estoy perdida, no logró entender tus actos, aunque estoy segura que todo tendrá un simple "por qué", pero lo que si tengo claro es que nadie es tú, pero yo también merezco ser feliz. Yo no voy a estar sola, esperándote como la idiota de turno, la enamorada de tus huesos, una más seguramente de tantas que van cogiendo número para estar dispuestas a intentar hacerte pensar que son las indicadas de como saber hacerte sonreír. Pero luego no quiero reclamaciones, toma consecuencias de tus actos, afronta como un hombre lo que no supiste defender. Pero sobretodo no quiero reproches de que he cambiado, porque fui yo quien tuvo que sentarse a ver cómo te enamorabas de alguien más. Así que si algún día, decides volver definitivamente, tendrás que intentar hacerme olvidar todas tus cagadas, y sino construir un nuevo presente conmigo, solos tú y yo en la cama de nuestro apartamento.
PD: Recuerda mirar las estrellas desde tu balcón, beber un poco de horchata cuando te apetezca, y coger aire a medida que vas leyendo esta primera carta, deja el cigarro en la mesa por favor, esto es más importante que cualquiera de tus vicios. No espero una respuesta, ni palabras, sólo hechos que demuestren que no eres tan cabrón como la gente me está intentando hacer creer cada día.

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